lunes, 23 de abril de 2007

María Luisa Clermont, vidente.


María Luisa Clermont, 55 años, viuda. Es madre de Albino. Tiene el pelo blanco y se pasa el día embobada. Vivió siempre en Andalucía, donde se casó a los 25 años de edad para ser viuda joven y encanecer de repente. Por su boca, con acento francés, habla la mismísima Virgen María, madre de Dios. Sus fieles seguidores le llaman cariñosamente "la vidente". Se deja aconsejar por el Padre Miguel.
Aspira a conseguir un mayor reconocimiento a su videncia, para lo cual necesita que su Virgen Negra profetice algún desastre importante.
No hace vida social. Cada día sale de casa únicamente para ir a misa y, cada mes, va a la finca donde se le aparece la virgen. Su videncia le ha hecho popular en los medios, de modo que es frecuente ver a periodistas gráficos acompañarla en sus desplazamientos. Sólo se relaciona con el Padre Miguel y con la Virgen Negra. Con sus seguidores mantiene la distancia y la compostura de cualquier diva.
El padre de María Luisa Clermont era Andrés Clermont, natural de Clermont, fotógrafo y gran amigo de Pablo Ruiz Picasso. Viajó a España con las brigadas internacionales, en calidad de reportero de guerra para la National Geographic. Conoció a María Luisa Jiménez en las trincheras que defendían Madrid. María Luisa Jiménez era catalana y sufragista, de modo que allí mismo se casaron por lo civil, en acto de guerra. Sobrevivieron a la masacre y huyeron luego a Toulouse, donde diez años mas tarde nacería su única hija, María Luisa Clermont. La niña pasó apenas una semana en Toulouse, pues a Andrés Clermont le encargaron un reportaje fotográfico sobre la fiesta taurina y decidió por su cuenta que el mejor sitio para hacerlo era Ciudad, dado que allí tenía casa su amigo Picasso. Y allí fue con su mujer y su hija, Y allí se quedaron para siempre.
De modo que la niña María Luisa Clermont sólo había estado su primera semana de vida en Toulouse, a pesar de lo cual, cuando se enfadaba, se enfadaba en francés y decía “cochon, porc, et les enfants de la patrie”. Por lo demás tuvo una infancia anodina, de imposible recuerdo.
Estudió con las Monjas de Santo Ángel de la Guarda y tuvo la especial adolescencia ñoña que propicia la educación impartida por las monjas del Santo Ángel de la Guarda. Lo único destacable es que cuando se enfadaba, inexplicablemente decía en francés “cochon, porc et les demoiselles d’Avignon”.
Recién cumplidos los veinticinco se casó con Fermín Díez Díez, alias “Veinte”, y disfrutó de un matrimonio feliz durante tres meses, hasta que su marido murió en accidente de trabajo, el mismo día en que ella supo que estaba embarazada. Como le dieron ambas noticias a la vez nunca pudo saberse a causa de cuál encaneció. El bebé sietemesino también nació con el pelo blanco, de modo que, aunque le inscribió en el Registro Civil con el nombre de Fermín Díez Clermont, siempre le llamó “Albino”. El nacimiento de su hijo fue, al decir de algunos, la causa de que perdiera la razón: tenía visiones celestiales. Al principio veía a Jesucristo, a San Pancracio, a Santa Teresa y la Virgen Negra de Kailahum, dependiendo del día. Con el paso del tiempo y las sutiles matizaciones del Padre Miguel, sus visiones se decantaron por la Virgen Negra, que incomprensiblemente habla a través de María Luisa Clermont con acento francés y se le aparece cada mes sobre una encina en una pequeña finca próxima a Ciudad.
María Luisa Clermont sólo lee los libros bendecidos que le lleva el Padre Miguel, un profesional exhorcista que ahora estudia la manera de librar a la vidente de unas molestas y diminutas culebrillas de color verde esmeralda que salen por la noche bajo su cama. El profesional, que además es teólogo, sigue la pista de San Pantaleón, considerando la coincidencia de la aparición de las culebrillas con el momento en que se licúa la sangre fósil de este santo. Por lo demás, a María Luisa Clermont sólo le incomodan los ángeles colibríes, con quienes discute a diario, pues se lo curran pasándole las hojas impares de los libros que lee por recomendación del Padre Miguel. Cree que esos diminutos ángeles no debían perder ni un minuto con ella, pues su desvelo no debe darse sino con la Virgen Negra.
Los fieles seguidores de María Luisa Clermont y de la Virgen Negra llegan por decenas, cada mes, hasta la finca de las apariciones. Vienen desde todos los puntos del planeta tierra, esperando una bendición y, si hay suerte, alguna profecía sobre próximos desastres. Mientras, en Ciudad, se prepara la coronación de la Virgen Blanca. Es agosto de 2007.En ese momento empieza nuestra película...
María Luisa Clermont tendrá un arco de transformación apreciable, en un crescendo sin interrupciones, pasando de ser una mujer ensimismada a una enajenada neurótica. Al principio comparte la visión de la Virgen y cierta capacidad de relación con las personas de su entorno, pero al final, tras el acontecimiento esperado, pierde el juicio por completo y desvaría ya sin solución posible, en francés.

CUADRO RELACIONAL DE MARÍA LUISA CLERMONT:
Kopi. Relación circunstancial.
Don Limpio. Atiende al interés de Don Limpio por las pinturas que guarda en casa y le desvela su relación con el zulo de la iglesia de Santiago. Pero al requerimiento de Don Limpio de por qué llama “Pablo Ruiz” a su padre –abuelo de Albino-, cuando en propiedad su nombre es el de Andrés Clermont, María Luisa Clermont responde en francés diciendo que “cochon, porc, les enfants de la patrie”.
Albino. María Luisa Clermont presiente la llegada de su hijo a pesar de que hace diez años que no lo ve ni sabe de él, como si su naturaleza mística obrara el milagro de la maternidad aplazada, o como si los poderes de una vidente fueran escalables desde los asuntos universales de la divinidad hasta las emociones humanas de lo cotidiano. A pesar de eso, el comportamiento de María Luisa Clermont es convencional, alejado de cualquier floritura más allá de preparar su hijo un par de huevos fritos.
Padre Miguel. María Luisa Clermont reverencia al Padre Miguel. Da por supuesto que la dedicación a la videncia exige la supervisión de un representante de la Conferencia Episcopal, una obligación que lo es de origen divino. Ella se cuida mucho de que nadie se entere, pero en realidad la Virgen le habla a ella a través del Padre Miguel y sólo después la Virgen les habla a los demás a través de ella.
Dollar. Ninguna relación directa, aunque el Padre Miguel le ha hablado de las grandes sumas aportadas por Dollar a través de Ememé o de algunos otros de sus lacayos.
Morgan. Sin relación directa.
Pompeyo. Sin relación directa.
La Virgen Negra. Se le aparece cada mes un metro por arriba de la encina, habla con ella y le bendice algunas decenas de rosarios y de otras tantas estampitas, que luego los fieles pagan a precio de marisco. Sólo María Luisa Clermont puede verla y la describe, para regocijo de fieles e infieles, con tanta desproporción que hasta la fecha no ha sido posible ninguna reproducción canónica. La única imagen que de momento se venera en casa de María Luisa Clermont es una réplica a escala de la Virgen Negra de Kailahum, hecha a mano por un chino del todo a cien. No obstante lo dicho, esa imagen de la Virgen Negra sale en procesión todos los meses hasta la finca de las apariciones y allí es cubierta de billetes de cincuenta euros con tanta profusión que hasta los no creyentes la encuentran guapa. Cuando la Virgen Negra habla a través de María Luisa Clermont, le sale a ésta una voz grave de cazallera que asusta. Muchos fieles interpretan, por el acento de la Virgen, que es posible que tenga alguna ascendencia francesa. Y algunos hay que le sacan un parecido de prima-hermana con la de Lourdes.
La Virgen Blanca. No tiene relación más allá de su presencia en la celebración de la ceremonia de coronación, que reúne a más de cincuenta vírgenes de todo el mundo en la plaza de la Constitución.
Ememé. Mantiene un contacto discreto con esta mujer, a pesar de que es asidua y emocionada participante de las apariciones. Está junto a ella en mitad de la plaza cuando se produce la explosión.
Manuel Tabens. Sin relación directa.

  • En el texto empleo el nombre "Ciudad" para preservar futuros intereses de localización, pues aunque de hecho vale casi cualquier ciudad española, el rodaje habrá de hacerse en aquella que más facilidades aporte a la producción.

7 comentarios:

R.G. dijo...

La verdad es que entro en tu blog esperando algo nuevo siempre me sorprendes lo cual es de agradecr. Con Maria luisa clermon lo he disfrutado. además yo tengo alguna experiencia en eso de las apariciones y demas, o sea que como digo lo he disfrutado. Eso de que las bendiciones son mas caras que el marisco es muy bueno. a mi me gusta, vamos. también de Kopi. Es un personaje que me parece va a ser la sex simbol de la peli o eso parece ser lo que pretendes no? Creo que son dos buenos personajes y contrapuestos. Una pregunta me gustaria hacerte y es que si Maria Luisa clermont existe en la realidad o tu te la inventas. Te lo digo porque yo conozco una que se llama Maria XX, no digo apellidos, que es igual. Y la ciudad a mi me recuerda al Escorial aunque entiendo lo que cuentas de que prefieres no decir cual es. Tambien decirte que tus explicaciones son buenas. Volveré mañana. Suerte.

Abbe Nozal dijo...

Hola, RG. Al escribir es inevitable -y yo creo que incluso recomendable- tener presente un modelo bien conocido. El personaje de María Luisa Clermont lo extraigo de una vidente que conocí en el Palmar de Troya, hace ya muchos años. Aunque nunca pretendí hacer un retrato, sí he partido de esa base y luego he recreado a mi antojo. Respecto a la "Ciudad", que nombro con el genérico para dejar abiertas todas las posibilidades a las premisas de producción, vale casi cualquier ciudad española, aunque te confieso que me inclino por alguna del sur antes que por El Escorial. Cuando vaya subiendo al blog el Tratamiento, si observas con atención verás que se me escapan algunas pistas muy claras sobre la ciudad en la que pienso. Un saludo.

Maria dijo...

Hola, soy Maria. Me he leido a Maria Luisa Clermont y tambien los comentarios y hay uno de RG que cita a una Maria x. Así que sepas que esa no soy yo, como dice la cancion. Es muy comun el nombre de Maria. Esta claro que Maria Luisa Clermon va a ser la prota. O no?
Dice RG que conoce una vidente y es que todos conocemos alguna vidente aunq sea de oidas. Por eso creo yo que tu peli puede pegar xque los personajes molan y se puede hacer con ellos. Eso espero. Seguiré leyendo y aportando. Suerte.

R.G. dijo...

Me ha hecho pensar y si es cierto que abundan las videntes por sobre los hombres tambien videntes. El apunte sociologico debe tenerse en cuenta. No se aparece la Virgen a los hombres, por regla general estos se decantan del lado de Jesucristo o de los santos más recientes. Pero yo creo que abundan las mujeres en esto de las apariciones, pastorcillas, monjas, santas. Requisito imprescindible ser mas catolica que el Papa, porque nunca se ha aparecido la Virgen a ningún ateo. Esa es la propuesta que te hago. Que Maria Luisa Clernont llegue a tener apariciones de la Vrgen negra desde el ateismo. Unico caso en la historia de la histeria. El paradigma lo permite. Como lo ves?

Anónimo dijo...

Esta será una excelente página web, podría estar interesado en hacer una entrevista sobre cómo se creó? Si me lo e-mail!

Anónimo dijo...

Info agradable;) Gracias por su tiempo ...;)

Anónimo dijo...

hola, Chicos, Yo sólo quería hacer una observación rápida de decir que me alegro de haber encontrado tu blog. Gracias