Pompeyo, geranio y marihuana.
Se llama Dictinio Pompeyo, tiene 50 años. Está soltero. Aunque licenciado en ingeniería agrónoma, es experto en armas y en electrónica. Es, junto a Morgan, un hombre de confianza de Dollar.
Su personal visión del mundo no coincide en nada con la visión de los demás. Hombre de pocas palabras, Pompeyo tiene una mirada lánguida y ademanes pausados, aunque a veces le sobreviene una agitación violenta y breve que sorprende a los desconocidos.
Viste siempre de manera desenfadada y colorista, muy personal. Está colgado casi todo el día. Colecciona pistolas y cultiva geranios y marihuana, que exhibe en macetas aplicadas linealmente a lo largo de doscientos metros, en Arganría.
No tiene aspiraciones más allá de ver crecer a sus plantas medicinales. Del geranio extrae un néctar para curar a Morgan la melancolía. De la maría obtiene su propio consuelo. Mantiene que hay que dar la vida por algo, pero por algo insignificante.
Sus antecedentes familiares se pierden en la nube sosegada de la memoria. Su padre, de nombre Dictinio, falleció hace cuarenta años, era labrador. La madre, Sagrario Ruiz, falleció hace veinte, labradora. Sus hermanos Emiliano, Fermina, Elpidia y Cosme, todos fallecidos tempranamente por diferentes causas comunes. La muerte de los familiares marca a Pompeyo desde su adolescencia: Cuando su padre Dictinio y su hermana Fermina fallecen casi a la vez a causa de un trombo en alguna arteria, Pompeyo descubre las propiedades benefactoras de la maría para prevenir el infarto. Su madre Sagrario sufre una larga agonía y Pompeyo investiga sobre el subconsciente Freudiano. En el transcurso del fallecimiento de sus hermanos, Pompeyo escribe en un esquema las fechas de nacimiento y muerte de cada uno, incluyendo la de su madre, la de sus hermanos entonces vivos y la suya. Y propone que se hagan apuestas.
Ya en edad adulta, Pompeyo solo atiende las indicaciones de Dollar. Disfrutra conduciendo el cochecito de golf. Y manipulando teléfonos móviles, algo que hace con discreción, mientras ha bla de otra cosa, sin que nadie se percate. Puede decirse que cumple los encargos de Dollar... profesionalmente.
CUADRO RELACIONAL DE POMPEYO:
Albino. Pompeyo le observa a todas horas con curiosidad. Es el primer expresidiario que conoce capaz de haber estudiado una carrera dentro del talego. Además, Pompeyo estaba al lado de Morgan cuando éste se cargó al cajero -de nombre Hermenegildo-, crimen que la policía endosó a Albino. Pompeyo interpreta el suceso en clave de revelación, esto es: Albino tiene poderes.
Kopi. Relación circunstancial. María Luisa Clermont. Relación circunstancial.
Padre Miguel. Dollar le encarga sobornarle con discreción. Dollar. Su jefe y a la vez su amigo: incuestionable.
Morgan. Mantiene una fuerte relación de amistad, de modo que la depresión que sufre Morgan también repercute en Pompeyo y favorece la rabia con que, en el momento final, extrae el bolígrafo simulando que es una pistola y desencadena la tragedia.
Ememé. Daría su vida por ella, solo porque es la chica del jefe. Mantiene que hay que morir por alguna tontería.
La Virgen Negra. La mira siempre que tiene ocasión porque él no acaba de entender lo que pasa con esta virgen. Aunque no pregunta porque es evidente que los demás sí saben qué pasa.
La Virgen Blanca. Ninguna relación.
Don Limpio. Le tiene fobia. Cada vez que se topan, Pompeyo sonríe y se le insinúa sexualmente.
Manuel Tabens. Relación circunstancial


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